Organizar una ruta en coche desde Marsella es la mejor forma de descubrir el sur de Francia. Te esperan pueblos rurales, colinas cubiertas de viñedos y campos de lavanda con un aroma que recorre toda la región.
¿Dónde está Marsella y qué ofrece esta región?
Marsella se encuentra en la costa mediterránea del sureste de Francia, dentro de la región de Provenza-Alpes-Côte d’Azur. Es una ciudad con carácter marinero, calles llenas de historia y una mezcla de culturas que se respira en cada rincón del puerto viejo o el barrio de Le Panier.
Desde aquí se accede fácilmente a algunos de los paisajes más importantes del sur. Por ejemplo, las calas del Parque Nacional de las Calanques, los pueblos medievales de Luberon o las carreteras que se extienden entre viñedos y montañas. En pocas horas de trayecto puedes pasar del Mediterráneo al corazón de la Provenza, con aromas de lavanda y vino joven.
Lo más sencillo para descubrir esta zona es moverse en coche. Las distancias no son grandes, pero el transporte público no llega a muchos de los pueblos ni a los caminos rurales donde están las mejores bodegas.
Tener tu propio medio de transporte te permitirá ir a tu propio ritmo, parar a hacer fotos o desviarte hacia un mercado local sin depender de horarios. Además, en OK Mobility tenemos oficinas en el mismo aeropuerto de Marsella. Y si ya estás por la zona, también puedes recoger o devolver el coche en Niza o en Lyon.
Ruta en coche desde Marsella
Nuestra ruta en coche desde Marsella te muestra lo mejor de la Provenza: campos de lavanda, pueblos de piedra dorada y bodegas familiares cargadas de tradición.
Aix-en-Provence
A 30 kilómetros de Marsella, Aix-en-Provence es una ciudad elegante y universitaria. Es famosa por sus plazas llenas de fuentes, el mercado provenzal y la sombra de Paul Cézanne, que nació aquí. Puedes pasear por el Cours Mirabeau, con sus cafés al aire libre y edificios del siglo XVII, o acercarte al taller del pintor, conservado tal cual lo dejó. En los alrededores comienzan los viñedos del Coteaux d’Aix-en-Provence, por si quieres hacer una primera cata.
Valensole y los campos de lavanda
Desde Aix, la carretera D6 lleva hacia el Plateau de Valensole, uno de los lugares más fotogénicos del verano francés. Entre finales de junio y julio, las colinas se tiñen de violeta y el aire se llena del aroma de lavanda y romero.
Es una zona tranquila, con pequeñas granjas que venden aceites esenciales, jabones o miel de lavanda directamente del productor. Fuera de temporada el paisaje sigue siendo espectacular, con los almendros, los campos dorados y los pueblos de piedra. Si puedes, madruga algún día para ver el amanecer.
Moustiers-Sainte-Marie y el lago de Sainte-Croix
A menos de una hora de Valensole se llega a Moustiers-Sainte-Marie. Se le considera uno de los pueblos más bonitos de Francia, así que no puede faltar en esta ruta en coche desde Marsella.
Está encajado entre dos acantilados y coronado por una estrella dorada colgante que, según la leyenda, la colocó un caballero en agradecimiento a la Virgen. Tiene calles empedradas y varios talleres de cerámica para hacer algunas compras.
Muy cerca se encuentra el lago de Sainte-Croix, con aguas turquesa que podrás recorrer en barca con vistas a las Gargantas del Verdon, el “Gran Cañón” europeo. También es apto para el baño.
Roussillon y el Colorado Provenzal
De vuelta hacia el oeste, la ruta continúa hacia el Luberon, con colinas cubiertas de viñedos. En el pueblo de Roussillon, las casas se han teñido de rojo por el óxido de hierro del terreno, que contrasta con el verde de los cipreses. Puedes hacer el sendero Sentier des Ocres, que cruza yacimientos antiguos de ocre y tiene vistas preciosas. A pocos kilómetros, está el Colorado Provenzal de Rustrel, con formaciones rocosas en tonos naranjas y dorados.
Gordes y sus alrededores
La última parada de la ruta en coche desde Marsella es Gordes. Un pueblo con casas de piedra apiladas sobre la colina, calles estrechas y vistas al valle del Luberon. Cerca está la abadía de Sénanque, rodeada de lavandas en flor. Si te interesa el vino, hay bodegas con visitas guiadas y catas.
Regreso a Marsella
El camino de vuelta se puede hacer por la carretera D973 y la autopista A7, pasando por Salon-de-Provence, ciudad natal del profeta Nostradamus y buen lugar para una última parada. Una vez en Marsella, nada mejor que despedirse del viaje cenando en el puerto viejo, con una bouillabaisse tradicional mientras el sol se pone sobre el Mediterráneo.
Si te apetece hacer esta ruta en coche, ya tienes todos los detalles. Alquila tu coche en Marsella con OK Mobility. Ahora solo te falta hacer tu reserva..
publicación