Recorrer la costa vasca es una experiencia que se debería vivir, al menos, una vez en la vida. Visitar algunos pueblos con encanto marinero y contemplar parajes naturales que dejan sin aliento es el objetivo de la ruta en coche por la costa vasca que te proponemos en este artículo.
Una ruta de apenas 120 kilómetros entre Hondarribia y Bilbao en la que podrás detenerte en increíbles miradores, pasear por los centros históricos de las ciudades y disfrutar de auténticos espectáculos de la naturaleza.
Cómo hacer la ruta en coche por la costa vasca
La mejor manera de recorrer esta ruta es alquilar un coche en Bilbao para disfrutar de la libertad que te da el poder desplazarte de un lado a otro cuando quieras y estar el tiempo que desees en cada sitio. ¡Veamos qué enclaves no te puedes perder!
Hondarribia, el punto de partida
Comenzar en Hondarribia es hacerlo en uno de los pueblos más bellos del País Vasco. Aquí, lo más interesante es recorrer su casco histórico, plagado de calles empedradas y edificios coloridos. Desde la calle Mayor hasta la plaza de Armas, pasando por el barrio de la Marina, es un recorrido en el que, además, puedes disfrutar de su increíble gastronomía, donde notarás la influencia de la gastronomía francesa, al ser limítrofe ya con el país vecino.
San Sebastián, elegancia junto al mar
La siguiente parada de la ruta es San Sebastián, bordeando la costa. La llegada a la playa de La Concha es uno de esos momentos en los que sientes que el viaje merece la pena. Una vez allí, es casi obligado visitar el Palacio de Miramar, el Peine del Viento, la catedral del Buen Pastor o el edificio del ayuntamiento, entre otros. En general, pasear por las señoriales calles de San Sebastián es todo un placer. Y, por supuesto, combinándolo con unos buenos pintxos.
Zarautz, tradición surfista
Apenas 20 minutos separan la capital guipuzcoana de Zarautz, cuya larguísima playa es uno de los arenales más famosos del norte. Aquí el ambiente es relajado y jovial, con decenas de surfistas entrando y saliendo del agua durante todo el año. Y es que Zarautz es, por excelencia, una de las cunas vascas del surf.
Zumaia y los acantilados del Flysch
La parada en Zumaia es una de las imprescindibles en esta ruta por la costa vasca para contemplar los acantilados del Flysch, unas formaciones rocosas verticales que van escarpando el litoral y forman uno de los paisajes más espectaculares de la costa vasca. El mirador junto a la ermita de San Telmo ofrece una panorámica inolvidable, especialmente al atardecer, cuando la luz resalta las capas de roca.
Gernika, memoria e identidad
El recorrido se adentra después en Vizcaya para llegar a Gernika, símbolo de la historia y la identidad vasca. Algunos de los puntos más interesantes para visitar en este municipio son el Museo de la Paz, la Casa de las Juntas y el árbol de Gernika, o el Museo Euskal Herria.
La Reserva de Urdaibai, naturaleza en estado puro
Alrededor de Gernika se despliega la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, un mosaico de marismas, playas y bosques que constituye uno de los espacios naturales más valiosos del Cantábrico. Aquí conviene desviarse sin prisa, detenerse en los miradores y observar las aves que encuentran refugio en este estuario. Y, si tienes tiempo, te recomendamos visitar el Bosque de Oma, con sus característicos árboles decorados.
Elantxobe, el pueblo vertical
En plena reserva de Urdaibai, destacamos la visita a Elantxobe, uno de los pueblos de la costa vasca más especiales por su disposición vertical. Las casas se superponen en pendiente en la ladera sobre el puerto, creando una estampa impresionante.
San Juan de Gaztelugatxe, icono vasco
Pocos lugares han ganado tanta fama en los últimos años como San Juan de Gaztelugatxe, en gran parte, gracias a la serie Juego de Tronos. Se trata de un islote en el que se alza la ermita de Gaztelugatxe, a la que se accede a través de una escalinata de más de 200 peldaños. La fama le llegó tras convertirse en Rocadragón en la exitosa serie de HBO.
Bilbao, el broche final
Terminamos la ruta en Bilbao, una ciudad que ha sabido reinventarse sin perder su carácter. El Museo Guggenheim es uno de sus enclaves más icónicos, aunque no puedes dejar de pasear por las Siete Calles del casco viejo, el mercado de La Ribera o la Catedral de Santiago, además de probar los mejores pintxos.
Como ves, recorrer la costa vasca en coche supone adentrarte en el corazón de la naturaleza, donde el mar y la tierra se unen formando estampas increíbles. En OK Mobility ponemos a tu disposición el coche que mejor se adecúe a tu familia para que disfrutéis de un viaje inolvidable para todos, donde el tiempo parece detenerse. Alquila tu coche con OK Mobility en el aeropuerto de Bilbao.
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