¿Interesa comprar un coche eléctrico?

La realidad es que el coche eléctrico está en la mente de muchos pero no se atreven a dar el paso. ¿Por la situación de incertidumbre en la que estamos?, ¿son caros?, ¿no tienen suficiente autonomía? ¿dónde lo recargo? 

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¿Interesa comprar un coche eléctrico?

Según los datos de matriculaciones hasta abril de este año parece que el interés en adquirir un coche con esta tecnología va aumentando ya que registran un crecimiento positivo. El acumulado en los primeros cuatro meses es de 4.891 unidades, un 29,4 por ciento más que en 2019 (año que tomamos de referencia ya que en 2020 debido a la pandemia las ventas fueron casi nulas). Estas matriculaciones, aunque positivas, todavía están muy lejos si las comparamos con las ventas tradicionales de coches de combustión. Y es que a pesar de la puesta en marcha del Plan Moves, con ayudas de hasta 7.000 euros para la compra de coches electrificados, los usuarios siguen teniendo muchas dudas respecto a la electromovilidad y el uso de un coche eléctrico para el día a día.

La realidad es que el coche eléctrico está en la mente de muchos pero no se atreven a dar el paso. ¿Por la situación de incertidumbre en la que estamos?, ¿son caros?, ¿no tienen suficiente autonomía? ¿dónde lo recargo? Hay que tener en cuenta algunas claves para averiguar si somos potenciales compradores de este tipo de vehículos.

Usuario tipo de un coche eléctrico

La oferta de coches eléctricos es cada vez más numerosa y variada y son una opción muy válida para un número cada vez mayor de conductores. ¿Estás tú entre un posible comprador de coche eléctrico? Pues si tus recorridos son sobre todo urbanos, definitivamente sí. La ciudades son el terreno natural de este tipo de vehículos por su confort, agilidad, ausencia de humos y las muchas ventajas con las que cuentan respecto a un coche de combustión, como el no tener que pagar por estacionar en la calle o no sufrir restricciones cuando llegan los protocolos anticontaminación. 

Actualmente casi todos los coches 100% eléctricos superan los 300 km de autonomía (hay algunas excepciones, pero pocas) por lo que su uso diario por la ciudad, y más si contamos con un punto de recarga en nuestra casa o en el trabajo, lo convierten en un excelente aliado para nuestro rodar diario. La cosa cambia cuando necesitamos el coche para realizar viajes de larga distancia habitualmente, en este punto y aunque se va progresando, es complicado realizar trayectos largos porque hoy en día todavía no es fácil encontrar puntos de recarga y además es necesario esperar bastante tiempo para un llenado completo de la batería.

El punto fuerte de un coche eléctrico es el tráfico urbano.

Tanto es así que me atrevería a decir que todos los vehículos que transitan por las urbes deberían ser eléctricos. Mi experiencia durante una semana con un Renault Zoe por Madrid ha sido espectacular: no tiene embrague ni marchas por lo cual no puede ser más cómodo; además, me he metido por donde he querido, todo el centro de la capital, y no he tenido que poner “papelito” para aparcar en ningún momento. Además, la suavidad de conducción y el silencio ayuda, y mucho, a rebajar el estrés que el tráfico en las grandes ciudades suele provocar.

¿Dónde recargo mi coche eléctrico?

Lo ideal si te decides por la compra de un coche eléctrico es poder recargarlo en casa o en el trabajo. Actualmente el 80 por ciento de las recargas se efectúan en el hogar y suelen realizarse por la noche. Todos los fabricantes de coches eléctricos incluyen un cable que se puede conectar a un enchufe doméstico de una vivienda o parking. No obstante, no es la opción más recomendable: debe usarse para cargas ocasionales ya que es preciso seleccionar una potencia de carga que pueda ser soportada por la instalación eléctrica. O mejor es instalar un wallbox, ya que la carga se produce mediante una toma de corriente de 230V que permite cargar entre 3 y 4 veces más rápido que con el sistema de recarga lenta, en función del nivel de aceptación de tu modelo de coche y del cargador. La instalación debe realizarla un profesional y es la solución perfecta si tienes un garaje o un patio de entrada donde instalarlo. Los fabricantes suelen dar ayudas para la instalación de estos wallbox y también hay subvenciones nacionales, regionales o municipales que atenúen los gastos de compra e instalación.

Y ahora llega la pregunta del millón: ¿qué pasa si no tienes garaje ni trabajo con acceso a recarga de vehículos? En este caso dependes directamente de los puntos de carga habilitados en la vía pública o en algunos establecimientos como centros comerciales u hoteles, y en algunas ocasiones, hasta te va a resultar gratis. Es cierto que ya hay multitud de puntos de carga públicos que cobran el kilovatio, pero hay otros muchos que no. Cargar un coche eléctrico en este centro comercial es posible, siempre y cuando estén en funcionamiento. Es tan sencillo como obtener la tarjeta de cliente para poder cargar de forma gratuita un vehículo libre de emisiones. Con esa tarjeta se desbloquea el punto de carga y a partir de ese instante, puedes cargar sin problemas. También podrás cargar tu coche en los aeropuertos de forma gratuita. AENA lanzó en 2018 un concurso público para instalar 158 puntos de recarga en toda su red aeroportuaria 100% gratuitos y actualmente en Palma de Mallorca hay 20 puntos por poner un ejemplo.

¿Y si me quedo tirado sin batería?

El miedo a “quedarse tirado” en un coche eléctrico es muy común y de hecho, recibe una denominación oficial: range anxiety. Pero, ¿qué sucede si te quedas tirado?

Lo primero que debes hacer es abandonar la vía e intentar aparcar cuando veas que la batería ya no da para más.Una vez estés con el coche parado, te toca llamar a la grúa y especificar que se trata de un coche eléctrico. Lo mejor es que cuando contrates el seguro tengas cubierto esta posible incidencia para que no te cubran el servicio de grúa.

Una semana en eléctrico

La mejor manera de tener argumentos para hablar de un tema es vivirlo en primera persona. Así que dicho y hecho. He estado una semana moviéndome en un Renault Zoe y la experiencia ha sido de lo más positiva. El placer de conducción ha sido sobresaliente: un coche eléctrico es divertido, agradable y te ofrece muchas ventajas en el uso urbano. El confort sonoro y de rodadura es sobresaliente y la mezcla de aceleración fuerte, cero ruidos y una postura de conducción erguida y con gran visibilidad es definitiva. Otro aspecto importante es el coste de uso: he gastado de media unos 15 kWh, que es un consumo muy eficiente, además de todo lo que me he ahorrado en no pagar tickets de aparcamiento en zonas SER. Los motores eléctricos son mucho más eficientes energéticamente que los motores a combustión y aquí hay grandes ahorros junto a los de mantenimiento: un coche eléctrico no tiene embrague, ni aceite, ni filtros, ni correas de distribución... por lo que su mantenimiento es mucho más sencillo y económico.

Ciudades sostenibles

Hacer de nuestras urbes lugares sostenibles es punta de lanza en casi todas nuestras ciudades y la movilidad ecológica está en el punto de mira. Mallorca es ejemplo de ello ya que puedes recorrer toda la isla sin problemas por las recargas (está muy bien abastecida) lo que te dará tranquilidad para disfrutar de sus preciosos paisajes.

Actualmente acceder a un coche eléctrico es más fácil que nunca con soluciones como la que ofrecen empresas como OK Mobility. Mi experiencia con ellos ha sido estupenda.

 

Arancha Pato

Experta en Movilidad Eléctrica, Influencer y Blogger


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