Consejos sencillos para una conducción más eficiente

La conducción eficiente implica ser conscientes de nuestras maniobras. ¡Descubre hoy cómo puedes aplicarla en la carretera!

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A veces ser una persona conductora excelente no basta para ahorrar en combustible y en emisiones tóxicas. La conducción eficiente implica ir un paso más allá y ser conscientes de todas las maniobras que llevamos a cabo. Si quieres saber cómo puedes lograrla, ¡aquí te dejamos algunos sencillos consejos!


Cómo conseguir una conducción eficiente con tu vehículo

Tener buenas habilidades al volante no hace referencia únicamente a saber maniobrar, a saber aparcar en zonas de dificultad o a tener buena capacidad de respuesta ante situaciones comprometidas. También es imprescindible conocer la normativa de circulación, mantener la distancia de seguridad, ceder el paso a los peatones o al transporte público, entre muchas otras cosas.

Pero aún y con todo esto, la conducción eficiente es otra historia, ya que no se centra tanto en la actuación en sí en la carretera, sino en las acciones que se llevan a cabo con el propio vehículo. Siempre con la finalidad de reducir las emisiones tóxicas, que son altamente contaminantes para el medio ambiente, y el uso de combustible, que además de ser un gasto elevado para nuestro bolsillo, también implica agotar los recursos naturales del planeta.

El coche es uno de los inventos más contaminantes hasta hoy. No solo por sus propias emisiones, sino que por el uso que hacemos de él. En la actualidad, no hay un único coche por cada familia, sino que cada miembro de esta suele estar en posesión de uno. La consecuencia es un aumento de la contaminación y de los atascos en las ciudades, ya que el espacio se queda pequeño para tanto vehículo.

Por eso, desde OK Mobility te dejamos algunos consejos que te ayudarán a tener una conducción eficiente, que te beneficie a ti, a tu bolsillo y a todo el planeta.


Aprende a ahorrar con las marchas

Si conduces un vehículo de gasolina, desde que arranques puedes meter la primera marcha e iniciar el desplazamiento. Transcurridos uno o dos segundos, ya puedes cambiar a segunda. El equivalente son unos seis metros de recorrido. Por el contrario, para los motores diésel, es necesario esperar varios segundos desde que se arranca hasta que se inicia el desplazamiento.

Por otra parte, mientras se circula es preferible optar siempre por las marchas largas, dado que estas tienen un consumo menor. Pero cuidado, que esto no significa que haya que usarlas en cualquier circunstancia; siempre hay que valorar el tipo de vía en la que nos encontramos y la situación del tráfico.

La clave está en que si podemos elegir entre dos marchas para circular, debemos optar siempre por la más larga. El consumo es menor si pisamos el acelerador al fondo porque la marcha es larga, que si solo lo hacemos ligeramente porque la marcha es corta.


Mantén una velocidad uniforme

No hay nada más eficaz para consumir rápidamente el combustible de nuestro vehículo que pasarnos todo el trayecto cambiando de marchas y de velocidad continuamente. Si bien el tráfico es algo que no podemos controlar, sí que tenemos el mando de nuestro vehículo, y a través de la velocidad y de las marchas, podemos lograr una conducción eficiente ante cualquier circunstancia.

Para ello, se trata de intentar que la velocidad sea constante durante todo el desplazamiento.

Así, si observamos en la distancia que hay un vehículo que circula más lento, que se está incorporando o que hay otro tipo de obstáculos que nos obligarán a reducir la marcha, en lugar de esperar al último momento para frenar bruscamente, lo ideal es aminorar progresivamente y procurar que la velocidad se mantenga lo más estable posible.

De esta manera, tampoco habrá que estar cambiando de marchas continuamente, salvo que sea estrictamente necesario. Ten en cuenta que cuando aumentamos la velocidad en tan solo un 20%, el consumo de combustible se duplica.


Detente sin marchas

Cuando te acerques a un stop o un semáforo, en lugar de ir reduciendo las marchas, para lograr una conducción eficiente es mejor frenar con el pedal y quitar la marcha en el último momento, pero sin cambiar a otra.

Para aquellos momentos en los que la parada vaya a ser superior al minuto, la recomendación es apagar el motor.


Comparte vehículo

También la mejor forma de practicar una conducción eficiente es evitando el uso innecesario de los vehículos. Si solo necesitas cogerlo ocasionalmente, ¡entonces opta por el alquiler de un coche! Así, ahorrarás el coste y el mantenimiento y habrá menos vehículos contaminando en las carreteras. Además, el tráfico aligerará.


Para que puedas contribuir con una conducción eficiente y con el cuidado del planeta, ¡apuesta por los vehículos de OK Mobility y nuestras soluciones sostenibles!

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