El renting flexible como alternativa al coche propio en tiempos de incertidumbre

La alternativa al coche propio es ya una realidad con el renting flexible. Apuesta por un contrato temporal adaptado a ti. 

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La inestabilidad económica es una realidad que afecta tanto a particulares como a empresas y que implica reducir costes y buscar opciones que no supongan un compromiso a largo plazo. Si buscas una alternativa al coche propio, el renting flexible es lo que necesitas. 


¿Qué es el renting flexible de corta duración?


El renting flexible de corta duración es un servicio de alquiler de vehículos durante un período de tiempo limitado, que suele ser de pocos meses. La cuota mensual que se paga por ello incluye el uso, pero también otros servicios adicionales. La diferencia principal con el renting de larga duración es la finalidad del contrato, que está orientado a situaciones puntuales o temporales, en las que la compra del vehículo no se justificaría. 


Se trata de un formato que resulta muy útil para aquellas personas que, por un tiempo limitado, necesitan un medio de transporte. Ya sea empresas con necesidades concretas de refuerzo, desplazamientos al trabajo, cambios en la situación personal o expatriados que requieren de movilidad por unos meses. 


Pero además de estos perfiles, la alternativa al coche propio con el renting también es interesante para quienes no tienen claro si desean comprarse un coche. Si hay posibles cambios de rutina o incertidumbre económica o laboral, es una forma de acceder a un medio de transporte, pero con flexibilidad y sin permanencia larga. 


¿Por qué apostar por el renting como alternativa al coche propio?


Hasta hace unos años, tener propiedades como una vivienda o un coche era una prioridad. Sin embargo, hoy en día, más de la mitad de los conductores se plantea contratar el renting en el futuro. Ahora se prefiere pagar por el uso de un producto durante el tiempo que realmente se necesita o se desea y así evitar los gastos imprevistos, los compromisos o las preocupaciones relacionadas con el mantenimiento o la depreciación. 


Evita el gran desembolso inicial


La compra de un coche es una inversión inicial muy elevada. Además de la entrada, hay que pagar impuestos y el seguro, así como buscar financiación. Por tanto, se trata de una carga considerable. El renting permite acceder a un vehículo, pero sin realizar este desembolso. 


Se adapta a los cambios personales o laborales


Hay situaciones que tienen una fecha de fin, como los traslados temporales, mudarse a otra ciudad, una estancia en otro país o una necesidad puntual de movilidad. En estos casos, no resulta práctico comprar un vehículo. Sobre todo, cuando hay opciones como el renting flexible que dan acceso a un coche por un período corto. 


Incluye servicios y reduce preocupaciones


Uno de los principales atractivos del renting como alternativa al coche propio es que los gastos habituales ya están incluidos dentro de la cuota mensual. Es decir, que no hay imprevistos relacionados con el mantenimiento, las revisiones o la asistencia en carretera.


Se accede a vehículos modernos


Con el renting flexible, se tiene acceso a coches, motos o furgonetas relativamente nuevos y bien equipados, pero sin necesidad de comprarlos. Es decir, que se disfruta de los mejores sistemas de seguridad, tecnologías más actuales y un consumo más bajo. También es una forma interesante de probar distintos tipos de vehículos antes de tomar una decisión de compra.


Resulta útil para empresas con necesidades temporales


Muchas empresas necesitan ampliar su flota durante campañas concretas, proyectos temporales o picos de actividad. El renting permite incorporar vehículos durante unos meses, pero sin asumir la inversión que supone ni el contrato. Por ello, se gana en capacidad de adaptación y se evita inmovilizar recursos en vehículos que quizá solo serán necesarios durante un período limitado.


Reduce el impacto de la depreciación


Uno de los problemas de comprar un coche es que pierde valor prácticamente desde el primer día. Con el renting flexible, el usuario no tiene que preocuparse por la reventa ni por la depreciación del vehículo.


Esto elimina una de las grandes incertidumbres asociadas a la compra tradicional, especialmente en un mercado donde las tecnologías y normativas cambian constantemente.


Más libertad frente a la incertidumbre


La flexibilidad está ganándole terreno a la propiedad, porque se pueden mantener varias opciones abiertas e ir adaptando la movilidad según sea necesario. En vez de tomar una decisión a largo plazo, se resuelven las necesidades concretas de una forma sencilla y con menos riesgos económicos.


Si buscas una alternativa al coche propio que sea práctica y adaptable a tus necesidades, en OK Mobility disponemos de opciones de renting flexible de corta duración en España e Italia.


Con este servicio, accederás a coches, motos y furgonetas durante períodos de entre 2 y 9 meses, disponibles para particulares o empresas que necesitan movilidad temporal sin las complicaciones de la compra tradicional. Consulta todos los detalles en nuestra web. 

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